16 dic 2013

25 nov 2013

EL DIARIO MONTAÑES.- 22/11/2013

MOLLEDA SIGUE SIN CONOCER LAS SOLUCIONES PARA EVITAR LAS INUNDACIONES
Con el paso del tiempo....   
Hallan un pueblo cántabro sumergido bajo las aguas del rio Deva.
 



Uno de los yacimientos arqueológicos subacuáticos más importantes de los últimos tiempos.
 


Un equipo de investigadores de alguna prestigiosa universidad ha descubierto un importante asentamiento sumergido a orillas del rio Deva, podría tratarse de los restos de un pueblo, MOLLEDA, que quedó sepultado esperando por unos estudios que la Confederación Hidrográfica del Norte se comprometió a realizar para analizar las causas de las inundaciones y las posibles soluciones para evitarlas


 
 





13 nov 2013

ARGALLOS EN LA VEGA

El Diario Montañes.- 12/11/2013

El Deva se come la vega de Molleda

Ayuntamiento y vecinos reclaman medidas contra la erosión

       Antonio Noriega es un veterano agricultor de Val de San Vicente que ve como desde hace tres años el río Deva se está llevando poco a poco parte de una de las fincas que explota en la vega de Molleda. El propietario de una de las parcelas contiguas, Manuel Fernández, todavía no se ha visto afectado, pero está a punto de empezar a sufrir el mismo problema si la Administración, en concreto la Demarcación de Costas y la Confederación Hidrográfica del Norte, continúa sin ponerse de acuerdo y sin dar respuesta a una demanda que reclaman los afectados y el Ayuntamiento de Val de San Vicente.
Las permanentes crecidas del río Deva, que bien conocen los vecinos de Molleda por las inundaciones que año tras año vienen sufriendo en sus casas y propiedades, también deja su huella en el cauce del río que en ocasiones se ve alterado por la erosión que provocan las riadas en el terreno.
     Tras una de estas crecidas que se produjo hace tres años, el río comenzó a comer una pequeña parte del terreno de la vega de Molleda. Poco tiempo después, según recuerdan los afectados, alguien retiró dos árboles caídos que protegían esa zona y desde entonces el problema no ha dejado de crecer. Actualmente la «mordida» que ha dado el río al terreno es visible a lo largo de más de 100 metros de ribera y en el punto central se ha llevado unos 15 metros de terreno.
     Sin embargo la mayor preocupación no es la parcela que ya ha desaparecido, sino lo que se puede perder si no se pone remedio y las consecuencias que puede tener sobre toda la vega de Molleda. «El cauce del río ha cambiado, se ha ido formando un claro en la vertiente asturiana y eso hace que el agua presione con fuerza contra este lado, llevándose la tierra», señala José Antonio Tarano, representante del Ayuntamiento en Molleda. «El agua puede terminar abriendo un boquete y partiendo la vega en dos», Noriega advierte.
      Situaciones similares a estas se han producido en otras zonas del Deva y en otros ríos, solucionándose con actuaciones de protección, generalmente mediante escolleras. Sin embargo en este caso y en la actual coyuntura económica, el problema se ha complicado.  La zona afectada, al llegar la marea, se encuentra en la zona de dominio público de Costas, por lo que es de su competencia y no de la Confederación Hidrográfica. El alcalde de Val de San Vicente, Roberto Escobedo (PSOE), ha realizado diversas gestiones desde que comenzó el problema. Incluso tras las graves inundaciones de Molleda de hace dos años, visitó la zona afectada con el Delegado del Gobierno, Samuel Ruiz, y el jefe de la Demarcación de Costas, José Antonio Osorio. También ha tenido encuentros con los responsables de la Confederación Hidrográfica. La respuesta se repite una y otra vez. La Confederación dice que no es de su competencia. Costas reconoce que sí es suya, pero indica que entre sus actuaciones no se contempla la de ejecutar proyectos que sin embargo si realiza la Confederación. Costas ha señalado que no pone objeción a que se realice la obra, siempre que se les presente un proyecto adecuado. Por el momento parece imposible que ambos organismos se ponga de acuerdo, a pesar de que los dos dependen del mismo ministerio, el de Medio Ambiente. Por ello, el alcalde de Val de San Vicente ha reclamado en la mediación del delegado del Gobierno que hasta el momento no ha dado ningún fruto.
      Mientras tanto en estos días los propietarios de estos terrenos se afanaban en plantar de nuevo sus tierras al tiempo que afrontan un nuevo otoño e invierno que, con las nevadas en los Picos de Europa, terminarán produciendo nuevas riadas que seguirán comiendo sus terrenos.

30 jun 2013

el Diario Montañes.- 27/06/2013
VECINOS DE MOLLEDA DENUNCIAN:
UN DESPRENDIMIENTO AMENAZA UNA VIVIENDA...

La finca donde está el argayo pertenece a una vecina de la localidad que ha sido demandada varias veces por no arreglarlo

Vecinos de Molleda denuncian que un desprendimiento amenaza a una vivienda
Elisa Fernandez y José Ramón Sánchez, con su hijo en brazos, junto al argayo que amenaza a una vivienda
 

José Ignacio Sousa, vecino de Molleda, en Val de San Vicente, denunció el pasado 20 de junio, por tercera vez en este año, ante la Guardia Civil que hay «un argayo en la parte trasera del domicilio donde reside», en una finca particular que pertenece a otra vecina, lo que ha obligado al denunciante a desalojar su casa, en la que vive con su hermana, Sonia Sousa, y su madre, María del Pilar Fernández. El argayo amenaza la fachada de la su casa, que se inunda cada vez que llueve copiosamente y los vecinos afectados, que llegan a siete, ya no saben a dónde acudir «para que nos hagan caso».
El acceso al camino vecinal al que da la montaña se encuentra cercado por los restos de una cinta de Protección Civil desde enero, cuando se desprendió una ladera llevándose por delante el muro de la finca, que linda con la parte trasera del domicilio de José. «Se nos inundó la casa entera y nos desalojaron durante tres meses», explica. El alcalde, Roberto Escobedo, visitó el lugar entonces «y no ha vuelto», asegura. En enero, alrededor de siete vecinos afectados denunciaron a la propietaria de la finca «con el fin de que llevase a cabo las acciones pertinentes para solucionar el problema».
Aunque la casa de José es la más afectada, son varios los vecinos que temen por su vida cada vez que atraviesan el camino vecinal al que da el argayo. Como José Ramón, que deja el coche lejos y se ve obligado a subir una cuesta para acceder a su vivienda con su hijo pequeño en brazos «todos los días». «Llevamos desde enero igual y nadie viene a arreglarlo», se queja.
La finca donde está el argayo pertenece a una vecina «que no se hace cargo de nada» y que, según los afectados, «ya ha sido denunciada varias veces, tanto por nosotros, como por el Ayuntamiento». José y Sonia aseguran que el alcalde dice que «al tratarse de una finca privada, no puede hacer nada» y estos vecinos se sienten totalmente «abandonados». Después de ser desalojados durante tres meses, «volvimos a nuestra casa y se volvió a inundar y así en varias ocasiones», se queja Sonia, la hermana de José. Al final han vuelto a irse de casa y a denunciar, de nuevo, a la dueña de la finca porque «tenemos miedo de que el argayo, que cada vez se hace más grande, se lleve por delante nuestra vivienda».
Tanto los bomberos como Protección Civil se han presentado varias veces en el lugar donde se encuentra el argayo para verificar la situación, pero los vecinos se sienten totalmente desatendidos y exigen al Ayuntamiento «que ponga un muro de contención y limpie la zona». Por su parte, el Ayuntamiento ha emitido vicarias resoluciones de alcaldía denunciando a los dueños de la parcela e instando a éstos a «acometer los trabajos de consolidación de la ladera» y en su día «colocó un tubo de PVC junto a la fachada de la casa para que el agua circulara y no se acumulara en la parte alta de la finca».
«Ni la dueña de la parcela ni el Ayuntamiento hacen nada y la montaña se está comiendo el pueblo», explica amargamente Elisa Fernández, cuya hija reside en otra de las casas que se encuentran casi debajo de la montaña. «Tenemos miedo porque cualquier día nos encontramos sin casa y no podemos atravesar el camino vecinal», explican desesperados.

13 ene 2013

QUE NOCHE MAS FRIA PA' LOS ANGULEROS...

 

EL DIARIO MONTAÑES.- 13/01/2013

 

«Nos persiguen por el río como a delincuentes y sólo buscamos un jornal»

    
El fuerte descenso que han registrado las capturas de esta apreciada especie en las dos últimas décadas ha llevado a las autoridades a adoptar drásticas medidas restrictivas que, según denuncian los pescadores, son «excesivas, caprichosas, injustas, discriminatorias e inútiles porque no se están cumpliendo». Su indignación se resume con unos simples datos. Val de San Vicente es uno de los municipios cántabros con más tradición angulera, al desembocar en su territorio dos de los ríos que más kilos de angulas aporta, como son el Deva y el Nansa. En estos momentos cuenta con tan sólo dos licencias de pescadores profesionales y otras dos de pescadores deportivos, cuando hasta que comenzó a regularse este tema el número de pescadores podía llegar a los 200. Sin embargo, en el Pas, el otro gran río angulero cántabro, en la actualidad hay 90 licencias de pesca deportiva. Si en Val de San Vicente se sienten discriminados en relación con otros puntos de la región, mucho mayor es la indignación cuando se comparan con sus vecinos asturianos, aquellos que viven al otro lado de la ribera del Deva, donde se produce un hecho sorprendente.

En este río fronterizo está totalmente prohibido pescar para todos los cántabros, con licencia o no, y sin embargo, en la vertiente asturiana pueden pescar los pescadores profesionales del Principado. «En la Consejería se les llena la boca diciendo que esta restricción les viene impuesta desde Europa ante el peligro de extinción de la angula. ¿Pero qué tipo de protección es esta que aquí no se puede pescar y si al otro lado?», se pregunta Manuel Fernández, un veterano pescador de Prio.







14 abr 2012

CRONICA SALMONERA (el que vale, vale)

En esto de la pesca del salmón hay cosas que, aunque pase el tiempo, nunca cambian. a la vista estan estas imagenes con más de una decada de diferencia (por cierto, el salmón no es el mismo)

18 feb 2012

CARNAVALEANDO





Como cada año, y durante los cinco días anteriores al miércoles de ceniza, el mundo se echa a la calle para festejar una de las tradiciones más arraigadas y coloristas del calendario: los carnavales.  Como podeis ver, una pequeña parte de ese mundo está en Molleda, donde desde hace ya varios años sus vecinos, jovenes y no tan jovenes,  vienen participando en estas fiestas con mucha ilusón, imaginación y sobre todo, muy buen humor


Arriba Felipín, a la Derecha Conchi, Mariví y Lolo el de Cristi y abajo Lin el del coju, Berto el de Prio, Cin y Tio Monchi.


 
 
 
 

Y AL TERCER DIA...

Molleda, tres días bajo el agua

EL DIARIO MONTAÑES.- 08/02/2012

Ayer por ejemplo, en Camaleño, cuenca alta del río Deva, cayeron 57 litros por metro cuadrado, y en Tama se midieron otros 25 litros, que unidos a los más de ochenta acumulados en jornadas anteriores, dieron como resultado inundaciones en Potes o Cabezón de Liébana y las enormes torrenteras que caían desfiladero abajo y que obligaron a Fomento a limitar a un carril la carretera del Desfiladero a la altura de Estragüeña.
En Reinosa, donde cayeron ayer 34 litros, la crecida del Híjar provocó inundaciones, mientras que en el valle de Cabuérniga (23 litros por metro cuadrado en Los Tojos) el Saja seguía campando por prados y vegas, con mayor afectación en la zona de Cabezón de la Sal y Mazcuerras. Para hoy, el mal tiempo no da mucha tregua. Esta vez será el frío y la nieve los que toman el relevo a las lluvias: bajan de nuevo las temperaturas pero, sobre todo, desciende la cota de nieve, que se sitúa al borde del mar.
Una situación bien distinta a la de ayer, cuando las precipitaciones no dejaban de ser intensas, como sucedía en el curso bajo del Deva. Lo más crítico, a las cuatro de la madrugada. Para entonces, coincidiendo con la pleamar, el arroyo de Prío que desemboca en Molleda llevaba tiempo fuera de sí. Y como resultado, una lámina de agua cubría el barrio de abajo de Molleda que había alcanzado metro y medio en la casa de Purificación Fernández y un poco menos -«entre la rodilla y el ombligo», dice su propietario- en la de Óscar Vega. Además de esas dos, el agua procedente del arroyo indómito al que el Deva le frena su desagüe ocupó otras tres viviendas y una cuadra. Y volvió a poner en danza a un pueblo que solo por la tarde recobraba cierta actividad a medida que las aguas se retiraban poco a poco de sus casas.
Cansados y resignados
«Aquí nunca nadie ha hecho nada», dice Fonso 'el de Molleda', vecino de esta población de Val de San Vicente, apoyado contra uno de los cristales de la parada del autobús. «Ni escollera, ni Costas, ni Demarcación, ni Ayuntamiento, ni Dios. Aquí seguimos igual», se explica mientras señala con la mano un poco más arriba de la rodilla para explicar hasta dónde le entró el agua en casa. Otro convecino, asentía respecto a lo que entienden escasas actuaciones para solucionar el grave problema del pueblo: «Hace muchos años vinieron por aquí y nos dijeron 'ya lo estudiaremos'. Y así llevamos treinta años», cuenta Pedro, en referencia a unas promesas que se les hicieron tras unas importantes riadas que sucedieron allí en los años ochenta.
Fonso 'el de Molleda', Pedro, Purificación, Óscar son algunos de los afectados. También Miguel Cestau, un donostiarra con casa en el pueblo al que ayer le tocó desplazarse desde San Sebastián para vigilar la crecida de la que le avisaron sus vecinos. Al final el agua 'solo' alcanzó una altura de 25 centímetros. «¿Daños? Bueno, teniendo en cuenta que ya teníamos estropeados los muebles de cuando la riada de junio de 2010 y que no los cambiamos porque temíamos que volvería a suceder algo como esto... pocos. Es una pena y peor aún que el ayuntamiento no haga nada», cuenta sin dejar la manguera con la que trata de limpiar de barro y porquería acumulados por el agua en los accesos a su vivienda. «No vienen ni a barrer. Parece que no les interesa. Y alguna gente de aquí parece resignada, nadie protesta, como si ya les diera igual», sigue lamentándose Miguel, que en los dieciséis años que tiene casa allí ya ha conocido seis riadas.
Muchas más -«ni lo sé cuántas, poco menos que una por año», dice- ha visto y padecido Purificación Fernández. Esta vez, con metro y medio de agua en su cocina y salón y la única que, a las seis de la tarde, aún tenía agua en casa. Pese a todo, confiaba en poder dormir en su vivienda, mientras el resto de la familia tenía que encontrar cobijo en casa de la abuela o de una hija que tiene en Colombres. Purificación alabó ayer la labor del teniente alcalde del municipio, «que se preocupó por todo esto, ha estado por aquí y trata de buscar soluciones», mientras otras vecinas, por el contrario, lamentaban la ausencia del alcalde, senador en Madrid. «Al otro no lo busques. Está en el Senado», criticaban.
Y mientras Purificación y su familia no podían hacer otra cosa que estar de brazos cruzados mientras aguardaban la retirada de las aguas, su vecino Óscar Vega ya podía tirar de manguera y limpiar los accesos de su vivienda, situada unos metros más atrás. Antes él y su mujer, María del Mar, habían encendido la chimenea, la cocina de leña y un deshumidificador para ir secando el interior de la casa. A pesar de la desgracia, Óscar no perdía el buen humor. «¿Que hasta dónde nos ha llegado el agua? Hasta un punto medio entre la rodilla y el ombligo», explicaba. El bajo de la casa de Óscar y Mari Mar ya está preparado para resistir la invasión del agua: muebles hechos con madera de barco, extraíbles, y puertas de pvc. «Cuando reformamos la casa lo hicimos así. Es más caro, pero nos trae cuenta. Lo contrario sería tener que cambiar de muebles tras cada riada».
Una tubería, posible solución
Oscar y su mujer, como antes también lo habían comentado Fonso y Pedro o Miguel, entienden que la solución al problema es sencilla y no muy compleja. «Mi suegro siempre lo dice: no es ingeniero, pero sí viejo y ha visto muchas riadas», comenta Mari Mar, «y por ello sabe que el remedio para evitar estas inundaciones pasa por modificar el desemboque del arroyo». En resumen, sería dirigir la confluencia, en vez de hacia Potes, como está ahora, hacia Unquera a través de una tubería.
O lo que es lo mismo, como también explican y coinciden otros vecinos, se trataría de construir una canalización adecuada para que el arroyo desemboque 150 metros aguas abajo de donde lo hace ahora. Pero son Costas y la Confederación Hidrográfica los encargados de hallar y proponer la solución técnica oficial. Un informe del que aún está a la espera de conocer el Ayuntamiento.

5 ene 2012

LAS ANGULAS

EL ORIGEN DE LAS ANGULAS
 
        A pesar de que la anguila es un pez muy conocido, durante mucho tiempo se ignoraba como se reproducían, lo cual dio pie a muchas hipótesis y en muchos casos a leyendas descabelladas.
        Desde Aristóteles se creía que las anguilas nacían del barro, hasta que en 1684 el italiano Redi comprobó que las anguilas adultas descendían de los ríos y salían al mar, y las jóvenes ascendían a los ríos de agua dulce desde el mar, pero nadie sabía entonces que la anguila era catadrómica, que vivía en los ríos y desovaba en el mar.
        Sin prever su vinculación con las anguilas, en 1856, un biólogo alemán capturó en el estrecho de Messina de Italia, un ser de aproximadamente 75 milímetros de longitud, plano y transparente, con forma de hoja de laurel y con una cabeza muy pequeña, que lo denominó con el nombre de Leptocephalus brevirostris. Cuarenta años más tarde, en 1896, los científicos italianos Grasi y Calandrucio, comprueban que varios ejemplares de Leptocephalus que tenían en un acuario, inician una metamorfosis y se convierten en alevines de anguilas.
        El biólogo danés Johannes Schmidt, que dedicó parte de su vida al estudio de las anguilas, fue siguiendo por todo el Océano Atlántico, desde el año 1904, la migración y el desarrollo de la larva leptocéfalos y descubrió que las más pequeñas, de 2,50 mm., las capturaban en el Mar de los Sargazos, al sur del archipiélago de las Bermudas, lo que le llevo a la conclusión de que era el lugar en donde las anguilas realizaban la puesta de los huevos, entre los meses de marzo y junio y a una profundidad de 400 a 1000 metros.
Los millones de larvas que nacen de los huevos, son arrastradas por las corrientes y los vientos del Atlántico, recorriendo seis mil kilómetros durante aproximadamente tres años; alcanzan un tamaño de aproximadamente 75 mm. y llegan a la plataforma continental europea, entonces reducen su longitud y la anchura de su cuerpo transformándose en angulas.
 
"UNA NOCHE FUI YO A ANGULAS
SOLITO ME DIVERTIA
CONTANDOLAS UNA A UNA
PORQUE MUCHAS NO SALIAN
 
QUE NOCHE MAS FRIA PA LOS ANGULEROS,
SE ENFRIAN LAS MANOS SE ARRUGAN LOS HUEVOS..." 


En el río Deva desde "el pedreru" y casi hasta "la Presa", estan los sitios idoneos para la captura de la angula en las noches de invierno.  Mas bien por el tardiu, éstas penetran en los ríos formando grandes bancos y por el día se esconden en los arenales próximos a "la boca la barra".
Para pescarlas las noches deben de ser frias, lluviosas, con aguas turbias y con la luna en menguante, también es importante la situación de "el butano" pues dependiendo de la luz se pueden acercar o alejar de la orilla.
Los anguleros son auténticos expertos en las mareas y controlan  muy bien las fases lunares, factores que hacen que la pesca sea fructifera. (Antiguamente era muy normal pescar 18 o 20 kilos en una noche), además conocian bien el rio y sabian como cambiar de sitio durante la marea buscando el mejor punto de pesca.
Los "abelinches"necesarios para la pesca de la angula son el "ceazu", "el cajón", "el butano", sin olvidarnos de una linterna, ropa de abrigo, algo que llevarse a la boca (sólido o liquido) y la marea.

CEAZU: instrumentillo artesano para pescar angulas. Se compone de mango de madera con un "jorquetu" en uno de sus extremos en el que se le une un aro de hierro al cual se cose con alambre un trozo de red. Es importante mantener la forma y cavidad de la red para un buen resultado en la pesca. (si ves que no sabes, dejalo, ya compraremos uno que hay gente que se dedica o dedicaba a hacerlos para venderlos y ganarse unas pelas).

CAJON: normalmente compuesto de tablas de madera, de tamaños a gusto del comsumidor, con una pequeña abertura de red en uno de us extremos inferiores, incluso en el suelo, para la salida del agua (ojo con la red que es solo para que salga el agua no las angulas), con un asa tambien de madera o de cinta de persiana para su transporte. Hoy en día ya se ven de plastico aunque siguen siendo artesanos.

BUTANO: la luz imprescindible, compuesto de bombona de "campigas", (de las azules son las mejores, ojo donde la compras, no te la vendan por la mitad), a la que se le adapta un farol con cristal, (muy fragil este cuidado con los golpes), camisa (muy facil que se queme o rompa incluso al ponerla, llevar repuestos) y asa para su transporte.

MAREA: la marea alta se repite cada doce horas y media, aproximadamente. ese tiempo es la mitad del que emplea la luna para dar la vuelta a la tierra. esto se debe a que la luna ejerce una atracción sobre el agua de los oceanos que están en el lado en el que está la luna. las hay "vivas" que son las mayores y "muertas" estas mas pequeñas.
las angulas se pescan desde que empieza a subir la marea oscura, hasta la pleamar e incluso se pesca "al despunte" que es cuando empieza a bajar la marea.

                                                                       "loloeldecristi"

31 dic 2011




Vista general del pueblo de Molleda


En la zona más occidental de Cantabria, en la ribera derecha del río Deva, límite fronterizo con Asturias,se encuentra Molleda, localidad del municipio de Val de San Vicente. Tiene una disposición alargada, y la mayoría de sus casas miran hacia el sur, dejando a sus espaldas el gurugu, sierra montañosa que la protege de temporales. Está a 20 metros de altitud sobre el nivel del mar (en ocasiones ya estuvo a mas de metro y medio por debajo). Cuenta con una población aproximada de 200 habitantes. Tiene un relieve de pequeñas montañas y laderas y una zona de bosque autóctono donde conviven robles, avellanos, fresnos, arces, encinas, acacias, abedules, laureles, tilos, castaños y repoblaciones de especies traídas de fuera como el eucalipto (ocalitu). Cuenta, además, con una fructífera vega en la que se cultivan cereales como el maíz, protagonista indiscutible, tubérculos como las patatas, legumbres como las alubias y verduras como las berzas, sabores que unidos forman un sabroso cocido montañés, o una buena fabada, platos típicos de nuestra región cántabra y la vecina Asturias.


"Fiestas populares"


“tengo de ir a San Juan madre,
a Santiago y a Santa Ana,
a San Pedrucu a Pesués
y a Pechón a Santa Clara,
a los Mártires a Unquera,
a Colombres a la Octava,
y a las demás romerías,
madre si me da la gana”


LA INMACULADA CONCEPCIÓN.- (8 de diciembre)
Como ser es la patrona, pero cae en invierno como que no apetece mucho hacer fiestas, eso sí, misa de doce en su honor y sesión de blancos que no falten. Antiguamente se hacía procesión hasta Unquera, por la carretera, cuentan que un coche, de los pocos que había, un año arrollo la procesión (Pa habese matau). Suele ser esta una fiesta algo follonera, pues los blancos, cuando empiezan a hacer efecto, o cantas o peleas (de aquella creo que no se cantaba muy bien y pa quitar el friu...).
Nunca varió el día, pero si la situación de las celebraciones, se hizo algún año en la zalcera, también se puso el escenario en el corredor de la cuadra de Nelín, por la fuente… creo que este fue el motivo de que no se hiciese más, el no encontrar donde hacerla.
Estos últimos años, desde el 2012, la comisión, se está esforzando para recuperarla y pensaron que con una carpa unas estufas y una buena comida (suele ser paella el plato principal, pero no faltan los entremeses y un buen postre, empañándolo todo con los "bebestibles") se podría recuperar. ¡¡¡Acertaron de lleno!!! tanto que ahora se hace cada año... bueno para más información al respecto, ver programas de mano. Por cierto muy bonitos los programas.

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS.- (8 días después del Corpus)
Hoy en día es la más grande, la principal, misa de doce con primeras comuniones, (¡ojo!, los padres de los críos que hagan la primera comunión tienen que llevar el sabanu, perdón, el palio), procesión cantada por el coro parroquial (alabado sea el Santísimo…), sesión vermut (blancos incluidos), comida copiosa con sobremesa y después de una siesta, (aquel que la eche, que algunos siguen con los blancos todavía), fiesta, romería y verbena… (Aquí es donde los de los blancos pasan a cubatas, ya están muertos de sed, ¿no sabes? ) y amanecer con la ilusión de que esta noche, la del sábado, es todavía más fiestera que la anterior. ¡Ay! del que no aguante… lo que se pierde, la zalcera de bote en bote los bares hasta la bandera… ¡¡¡QUE GENTIU!!!

EL PEROLU.- (primer sábado de agosto)
Como seguro que habrá discrepancias de cuando fue el primero que se celebró, voy a empezar algo más tarde, no mucho, cuando se hacía delante de la escuela. El Sorropotum lo preparaba, de aquella, “Martillu” buenisimo, hoy para Felipe y Toño el de Rabo, que lo bordan, sin olvidarme de los ayudantes, que lavan, pelan, pican y preparan los mejores ingredientes. La parrilla para Gererdín, que con el “paquichuri” ese que hace, les da un toque a los chipirones que saben bien hasta las sardinas. Y la bebida…, ¡hostias la bebida!, ¿os acordáis cuando se hacían los cubalibres en las ollas de la leche?, si, sí, en las ollas de la leche, media olla de ginebra o de ron y el resto de coca-cola o kas, ¡Que borracheras!, la foto es de un testigo, el gatu de los carteles. (SABES LO QUE PENSÉ, QUE METÁIS EL GATU…)